Resiliencia, tu capacidad para superar los problemas

 
¿Quieres saber qué es la Resiliencia y cómo puede beneficiarte?

 

En este post te explico en qué consiste, cómo puede ayudarte en tu vida y las mejores maneras de potenciarla.

 

"Cuando todo parezca ir contra ti, recuerda que el avión despega contra el viento, no a favor de él." Henry Ford

 

¿Qué es la Resiliencia?

 

La definición común, como podríamos llamarla, explica la resiliencia como la “capacidad de los seres humanos para asumir traumas o situaciones difíciles y no dejarse vencer por ellos”.

El término procede de la física y laingeniería,en las que se trata de la “capacidad de algunos metales para doblarse ante una presión y posteriormente recuperar su posición original”.

Ahora bien, desarrollando el concepto en la dirección que vamos a tratar, en ecología se refiere a la “capacidad de un sistema para gestionarse de forma que los cambios no alteren sus piezas elementales” o “las comunidades capaces de sobreponerse a cambios en el medio sin alterar su relación con el mismo”.

Por último llegamos a lo que más nos interesa, la definición ofrecida por la psicología, que habla de la resiliencia como el “conjunto de habilidades de un sujeto que le permiten aceptar circunstancias difíciles o traumáticas, sobreponerse a ellas y verse fortalecido en el proceso”.

En psicología también, se usa la «metáfora de los juncos» para explicar el concepto. Cuando el caudal aumenta considerablemente, los juncos de los ríos se doblan, sin romperse y sin quebrarse, y luego vuelven a su posición original cuando las aguas recuperan su aspecto habitual.

 

Como el junco, una actitud flexible ante la vida, te permite afrontar las adversidades sin romperte

 

Resiliencia: tu capacidad de superar los problemas

Es decir, la resiliencia es nuestra capacidad para superar problemas y mejorar gracias a ellos, convirtiéndolos en algo positivo. Se trata de una serie de características que todos compartimos, pero que unos, por su educación o los hechos que vive, desarrollan más que otros. Esto no quiere decir que necesites pasar por un gran sufrimiento para llegar a ser una persona resiliente, sino que tienes el potencial para lograrlo si te esfuerzas en ello.

 

Beneficios de la Resiliencia

 

Una de las principales cosas positivas que nos aporta la resiliencia es que nos ayuda en el objetivo fundamental que todos tenemos: ser felices.

El conjunto de habilidades que desarrollamos al entrenar la resiliencia está directamente vinculado con la felicidad, y emociones como la depresión suelen cebarse en uno cuando se enfrenta a un problema que consigue superarle.

 

 

Adaptación ante la adversidad

Si los problemas no te superan, padecerás menos estrés y sentimientos de tristeza. Claro está que las situaciones trágicas nos afectan a todos, pero una persona resiliente puede sobrellevar mejor su dolor o pena y obtener un balance emocional positivo.

También aumenta la satisfacción, tanto contigo mismo como con el mundo, dado que está relacionada con una autoestima sana y una visión realista de la vida.

 

"Cuando una puerta de la felicidad se cierra, otra se abre; 
pero a menudo miramos tanto tiempo a la puerta cerrada que no vemos la que se ha abierto para nosotros."Helen Keller

 

Flexibilidad ante los cambios

Cuando eres capaz de aceptarte y aceptar aquello que no puedes cambiar, sin resignarte por ello pero enfocando tus esfuerzos en direcciones útiles, te sientes más satisfecho. Esto también hace que seas menos perturbable. Es decir, reduce la medida en que las adversidades hacen mella en ti, al interpretarlas desde el optimismo y sin dramatizar.

 

Autocuidado

Al disminuir el estrés y los sentimientos negativos, mejora nuestra salud emocional, beneficiando lo que podríamos considerar el triángulo de la salud:mental, física y emocional. Cada extremo influye en los demás, por lo que cuidar uno es cuidar todos, y desatender uno es, del mismo modo, desatender todos.

 

Metas realistas

Además de todo lo anterior, ser resiliente alimenta tus probabilidades de éxito. Al no rendirte ante la presión o la dificultad, ni obsesionarte con deseos inalcanzables o ideas irracionales, puedes centrarte mejor en las tareas que decidas llevar a cabo, y avanzar con mayor estabilidad hacia tus metas.

 

¿Cómo aumentar o mejorar tu Resiliencia?

 

Aquí tienes algunas pautas y consejos para ello. Ten en cuenta que en algunos de ellos, la forma específica de aplicarlos dependerá de tu personalidad y circunstancias. Son indicaciones generales destinadas a servirte de ayuda en tu vida.

 

Realismo positivo

Primero, hablemos de cómo debe ser tu disposición vital, la manera en que tomes contacto con la realidad, tanto interna como externa. La filosofía adecuada para desarrollar tu resiliencia. Notarás que tiene mucho que ver con otras capacidades positivas como la paz interior, el control del estrés y la asertividad.

Empieza por tener una visión optimista de las cosas.No te autoengañes, las penas y dificultades están allí. No permitas que esos borrones empañen tu visión del lienzo en su conjunto.

No dejes de ver la belleza en el mundo, aun siendo consciente de las pinceladas desagradables. Esto es, que debes contemplar la vida de manera realista y objetiva, pero aplicando un realismo positivo.

 

Refuerzo ante la adversidad

De la adversidad podemos salir reforzados. El psiquiatra austríaco Víktor Frankl  fue un superviviente de los campos de concentración nazi y uno de los padres de la psicología existencialista. Frankl destacaba la necesidad de dar sentido al sufrimiento, de seguir albergando esperanzas y dar sentido a la vida porque solo así era posible resistir en aquellas inhumanas condiciones.

Aunque toda experiencia traumática es negativa, sus consecuencias dependerán de la capacidad de convertirlas en un reto personal. O, por el contrario, de que permitamos que nos derrumben. 

 

 

 

El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído (V. Frankl)

 

Te recomiendo la lectura de su libro, donde relata la historia de un campo de concentración vista y vivida desde dentro, «El hombre en busca de sentido».

Y donde podrás leer la ya conocida y famosa frase que puede resumir el concepto de resiliencia: » A un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino.»

La filosofía del esfuerzo, sin llevarla al límite, también te será de ayuda. Cuando decidas hacer algo, sea lo que sea, ponle ganas. Da valor a tu trabajo y busca formas de mantenerte estimulado y con buen ánimo. No te quedes quieto esperando que algo suceda. Ponte en marcha, toma decisiones y lleva las riendas de tu vida. Intenta adaptarte a las situaciones que surjan sin renunciar por ello a tus objetivos.

 

"La resiliencia es aceptar tu nueva realidad, incluso si es menos "buena" de la que tenías antes." Elizabeth Edwards

 

Autoconocimiento y autoaceptación

Con esa actitud, es momento de ver cómo  erescontigo  mismo. Conocerte y apreciarte es fundamental para alcanzar cualquier clase de bienestar. Cuida tu autoestima, quiérete, pero no inflames tu ego.

Identifica tus virtudes y tus carencias, y acéptate tal como eres. No te exijas más de la cuenta. Nadie es perfecto, y la excelencia no reside en hacer todo bien, sino en no dejar nunca de mejorar.

Reclama como propias tus emociones. Experiméntalas y manifiéstalas. Aprende a interactuar con ellas, a manejarlas, sin reprimirlas ni dejar que te dominen. Eres tu propio dueño, y tus sentimientos son parte de ti. Piensa con la cabeza y vive con el corazón.

Antes hablábamos del triángulo de la salud; recuerda atenderlo bien. Cuida tu salud física y mental, descansa, guárdate tiempo para ti. Reconoce tu estrés y toma medidas para reducirlo. Otro día hablaremos de esto, y te daré algunos consejos que podrán ayudarte.

 

Adaptación e interacción

Paso final, salir al exterior interactuar con los demásCultiva relaciones sanas con las personas a tu alrededor. Para que una relación sea así, debe haber confianza, interés y apoyo mutuos. A todos nos gusta sentir que podemos contar con alguien. Ayudar a los demás reporta una gran satisfacción.

Hay que encontrar un equilibrio entre lo que hacemos por el resto y lo que hacemos por nosotros. Igual que hay que encontrarlo en lo que les pedimos a ellos. Por lo general, uno no puede estar ahí cada vez que a un ser querido le pasa algo. Cuando de verdad apreciamos a una persona y nos preocupamos por ella, se nota.

 

Optimismo y buen humor

Con respecto a las dificultades que surjan, aunque sean pequeñas, recuerda conservar tu optimismo y buen humor. Este es un aspecto importante de la actitud resiliente. Afronta cualquier cosa que se interponga entre tus metas y tú, y adáptate a aquellas circunstancias que no puedan cambiarse.No esconderse es la clave.

Con frecuencia, busca actividades que te resulten agradables, satisfactorias o relajantes. Leer, practicar deporte, quedar con tus amigos, disfrutar de paseos por el parque…aquello que a ti te haga bien. Es importante que no renuncies a ello.

Cultivar relaciones armónicas profundas y con sentido, de ésas con alma, te ayudará a mantener un entorno favorable para recuperar la ilusión y las ganas. Sentirse bien rodeado es un plus.

 

 

Espiritualidad y Resiliencia

Para algunas personas, la espiritualidad es una buena vía para alcanzar la serenidad y mejorar su resiliencia. Cualquier creencia es buena, siempre y cuando no perjudique a nadie ni sea demasiado estricta o radical. En toda creencia, religiosa, filosófica o de otro tipo, hay corrientes que defienden la tolerancia, la aceptación, el autodescubrimiento y el saber. Estas alimentan los sentimientos positivos y pacíficos de sus practicantes.

Como última sugerencia , una muy importante. Aprende, aprende, aprende, cultiva tu deseo de aprender. Aumentar tu cultura y tus conocimientos te ayudará a crecer como persona. Como también, conocer nuevas formas de ver la vida que hasta entonces ignorabas, ya procedan de otras culturas, de corrientes filosóficas o de la opción vital de una persona en particular.   Aprender nuevos conocimientos hará que tu abanico de opciones sea mayor.

Como se suele decir, el saber os hará libres.

¿Qué opinas de tu capacidad para recuperarte después de las adversidades? ¿Te gustaría entrenar tu resiliencia? ¿Deseas afrontar nuevos retos y no sabes por dónde empezar?

 

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